Atractivo montaje de crítica social.
Hace 90 años el
dramaturgo alemán Bertolt Brecht escribió una sátira a la burguesía de su
tiempo. A casi un siglo de distancia esa crítica, realizada en forma lúdica,
sigue vigente porque perviven parte de las costumbres y simulaciones que él
observó en aquel entonces y las cuales expuso en la obra teatral “Una boda
respetable”.
Mabel Vázquez eligió montar esta obra en Mérida para cumplir
con la práctica escénica a la cual está obligada para obtener la Maestría en
Dirección Escénica por la Escuela Superior de Artes de Yucatán (ESAY).
En lo personal, aplaudimos esta variante elegida por Mabel
Vázquez porque es poco usada por el
gremio local de las artes escénicas, y también es poco vista en el medio
teatral nacional. Esta obra es oportunidad de conocer este género, lo cual la
hace más atractiva para el público.
El diseño de vestuario y las máscaras estuvo a cargo de
Diana María (el programa no trae los apellidos). El diseño de la escenografía
es de Jean Baptiste Cotonea y fue elaborada por Oscar Toledano Encalada. El
entrenamiento de máscaras y creación de personajes fue de Haydee Bañales,
la confección del vestuario correspondió a Trinidad Suárez
Puigserver, la elaboración de los
muebles a la empresa “Art DIEs”, y la utiliería a Frankel Pérez Estrada.
Por cierto, al dramaturgo Bertolt Brecht se le atribuye una
frase que bien aplica para estos momentos que vive Méxio: “En tiempo de
desorden, de confusión organizada y de humanidad deshumanizada, nada debe
parecer imposible de cambiar”. (Mérida
Cultura).

